¿Qué son las habilidades cognitivas y cómo se desarrollan?

Las habilidades cognitivas son procesos mentales que se desarrollan desde la niñez y nos permiten desenvolvernos con éxito en la vida cotidiana.

Estos procesos nos preparan para recibir, seleccionar, procesar, almacenar y recuperar la información que necesitamos relacionarnos con el mundo.

Algunas de las habilidades cognitivas que con frecuencia requieren mayor entrenamiento son las siguientes:

Otras habilidades cognitivas que también es importante entrenar en caso de que se identifique alguna dificultad son:

  • Orientación: Consciencia de nosotros mismos y del contexto en un momento determinado.
  • Habilidades visoespaciales: Capacidad para representar, analizar y manipular objetos mentalmente.
  • Gnosias: Capacidad para reconocer información previamente aprendida por uno o varios de los sentidos.
  • Praxias: Habilidad para realizar movimientos organizados para lograr un fin.
  • Lenguaje: Capacidad para expresar y comprender ideas que se comunican a través de signos y símbolos convencionales.
  • Cognición social: Procesos de análisis e interpretación de pensamientos, emociones y comportamientos propios y de los otros, en contextos sociales.

¿Cómo se pueden desarrollar las habilidades cognitivas?

Algunas actividades que ayudan a desarrollar estas habilidades son las siguientes.

  1. Juego

El juego, en cualquiera de sus modalidades es ideal para desarrollar habilidades cognitivas.

El juego libre (imaginativo, sin reglas) estimula la función ejecutiva de flexibilidad al motivar al niño a probar diferentes maneras de hacer las cosas. Si se juega en conjunto con otros niños, estimula el lenguaje y la cognición social.

El juego estructurado (con reglas definidas) promueve sobre todo funciones ejecutivas como planeación, flexibilidad y el control inhibitorio porque implica desarrollar estrategias para resolver problemas y ajustarse a las posibilidades del juego.

Existen muchas formar diferentes de juego estructurado: juegos tradicionales como avioncito, saltar la cuerda y escondidas, juegos de mesa como lotería, memorama o juegos comerciales, y tareas de destreza mental como sudokus, laberintos y acertijos.

  1. Videojuegos Educativos 

Los videojuegos educativos pueden considerarse una modalidad particular de juego estructurado.

Estos se basan en las características atractivas de los videojuegos tradicionales y les añaden un componente educativo, de manera que el niño, además de divertirse, adquiera conocimientos o desarrolle habilidades.

Según diversas investigaciones, los videojuegos promueven habilidades cognitivas tales como atención, funciones ejecutivas y habilidades visoespaciales.Además, incorporan buenas prácticas pedagógicas: un sistema de prácticas progresivas con niveles de dificultad creciente, reforzamiento positivo y unos sistemas de progresos, logros y recompensas.

Si los videojuegos están específicamente diseñados para desarrollar habilidades, los beneficios se multiplican.

  1. Ejericicio y actividades deportivas 

Las actividades deportivas también pueden considerarse una modalidad particular de juego estructurado. Éstas estimulan sobre todo las gnosias, praxias y habilidades visoespaciales a través de la interacción con el medio, con los objetos y con el movimiento, así como con las sensaciones del propio cuerpo.

Además, el ejercicio físico favorece los procesos de atención y memoria al mejorar la oxigenación cerebral.

Los deportes son ideales para estimular la cognición social, pues las situaciones que se presentan durante el juego implican la necesidad de interpretar y dar respuesta a emociones, pensamientos y comportamientos individuales y sociales.

  1. Actividades Artísticas 

Las actividades artísticas promueven el desarrollo de todo tipo de habilidades cognitivas: dibujar o pintar se ponen en práctica habilidades de atención y visoespaciales y al cantar se desarrolla la memoria, las gnosias auditivas y algunas praxias, por mencionar algunos ejemplos.

Tocar un instrumento es una de las actividades de desarrollo cognitivo por excelencia. Según algunos estudios, ésta es una de las pocas actividades que involucra el uso de todas las áreas y funciones del cerebro.

Al ser una actividad que involucra la expresión e interpretación de emociones, la creación y apreciación del arte favorece el desarrollo de la cognición social.

  1. Mindfulness y ejercicios de atención 

Finalmente, el mindfulness y otros ejercicios basados en la respiración y la relajación promueven la atención y con ello un mejor desempeño general en tareas relacionadas con habilidades cognitivas. Puedes leer más sobre este tema aquí.

 

Descubre nuestra infografía sobre “¿Qué son las habilidades cognitivas?”, da clic en la imagen.habilidades-cognitivas-desarrollo-niños

Fuentes de consulta:

 

Maira Gutiérrez Moreno

Licenciada en Pedagogía y Maestra en Neuropsicología por la Universidad Panamericana. Especialista en innovación educativa. Ha capacitado y asesorado a docentes, psicólogos y padres de familia en procesos relacionados con el desarrollo personal y el aprendizaje.

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