Mi hijo, ¿adicto a videojuegos?

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Cada vez la tecnología es más imprescindible en nuestras vidas y la de nuestros hijos, su fácil acceso y diseño atractivo la hacen especialmente llamativa para adolescentes y niños, lo cual puede ser muy benéfico para ellos cuando la utilizan de forma adecuada, pero por otra parte, también puede generar conductas no deseadas y un uso excesivo de ellas.

En la actualidad el auge de las nuevas tecnologías nos hacen enfrentarnos a un nuevo fenómeno, la adicción de los niños a la tecnología. Pero ¿cómo saber realmente si tu hijo es adicto a los videojuegos?

Para empezar, hay que tener claro que el problema no es el uso de las nuevas tecnologías sino el abuso de las mismas. Puedes identificar si tu hijo usa de forma inadecuada o excesiva los videojuegos analizando si presenta las siguientes conductas:

  • Miente sobre el uso del juego (tiempo, frecuencia).
  • Roba dinero para poder comprar videojuegos o roba los videojuegos.
  • Pasa una cantidad de horas considerables jugando con mucha frecuencia .
  • Se pone de mal humor si es interrumpido durante el juego.
  • Su único tema de interés y conversación es el videojuego en turno.
  • Sobrepone a los videojuegos ante actividades sociales con iguales.
  • Presenta ansiedad, intolerancia, angustia, o cuando les genera un conflicto el no poder estar conectados constantemente o utilizando alguno de estos aparatos.
  • A veces pueden presentar dificultad para relacionarse, pueden ser niños apáticos, inseguros e incluso pueden llegar a deprimirse.

Si tú crees que hay problemas en la manera en que tu hijo se relaciona con los videojuegos o muestra algunos de los síntomas mencionados, es importante tomar en cuenta las siguientes recomendaciones:

  1. Establecer reglas claras sobre cuándo jugar, dónde, la frecuencia y tipos de juegos permitidos en casa.
  2. Ser claros sobre las consecuencias de no tener límites y abusar de jugar.
  3. Tener acceso a los videojuegos después de haber terminado sus deberes.
  4. Establecer la hora máxima en que puede jugar y asegurarse que no rompa esa regla.
  5. Animarlo para que realice otras actividades que sean de su interés.
  6. Fomentar la comunicación en la familia y con grupos de amigos.
  7. Dar el ejemplo: si como adultos también nos encanta el Xbox y juegos como Candy Crush, puede enojar mucho que ellos sean limitados y nosotros no.

En los adolescentes, se estima que entre el 7% y 11% de los chicos que juegan videojuegos, tienen problemas reales afectando el desempeño escolar, social, familiar y psicológico (depresión, ansiedad, angustia, fobias sociales, etcétera). Es por esto que es importante estar informados sobre los sitios que nuestros hijos frecuentan, las personas con las que se relacionan en ellos y el tipo y uso de tecnologías que usan, solamente así podremos detectar si existe algún problema y poder brindar ayuda a tiempo.

Mariana Yáñez
Estudiante de psicología en la Universidad Panamericana con especial interés en la rehabilitación neuropsicológica en niños. Actualmente estoy realizando servicio social con próxima especialidad en clínica.

1 comment

[…] Los videojuegos suelen causar cierta controversia con respecto al aprendizaje, si son buenos o malos varia. Se debe de tomar en cuenta el tiempo que se le dedica. En investigaciones se ha llegado a la conclusión que el estar expuesto a videojuegos es útil para mejorar las habilidades viso-espaciales y para el aumento de la habilidades intencionales. Si quieres saber más sobre este tema, te recomendamos leer nuestro artículo Mi Hijo, ¿Adicto A Videojuegos? […]

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