¿Conoces la filosofía Reggio Emilia? ¿Ayuda al desarrollo de tus hijos?

Probablemente la conozcas o probablemente no, pero esta filosofía, a pesar de no ser tan común y utilizada aquí en México en comparación con otros países, es un modo de educar a tus hijos desde pequeños para que así, ellos solos vayan desarrollando su propio aprendizaje. 

Esta filosofía puede impartirse en colegios o también adaptarse para educarlos en casa. Pero, ¿en qué consiste?

En educar a tus hijos con base en sus gustos e intereses… ¿cómo? Por medio de las observaciones.Aprendizaje

Muchas veces, como mamá o papá queremos que nuestros hijos aprendan mucho y muy rápido, pero, ¿realmente están aprendiendo o simplemente están repitiendo?

Con esta filosofía, tu arma más grande será la observación, primero dedicarte total y completamente a lo que hace tu hijo, ¿qué le gusta? ¿qué le interesa aprender? Él solito te irá dando las señales de qué y cómo le gusta aprender.

Según Reggio Emilia, el niño es el protagonista de su propio aprendizaje, claro, en compañía de sus padres, compañeros, profesores, y lo más importante: el ambiente.

El ambiente en el que se encuentra el niño es imprescindible para su desarrollo y aprendizaje continuo. 

Menciona que los niños tienen 3 maestros:

1. Los padres, a los que ven como ejemplo y les tienen respeto.

2. Los profesores, quienes ven como personas de confianza ya que pasan gran tiempo del día con ellos.

3. El ambiente, en donde se encontrarán y se desarrollarán continuamente.

Pero, ¿cómo armamos un ambiente en el que sepamos que nuestro hijo aprenderá? 

Por medio de las observaciones que ya se realizaron previamente, tú como padre o madre ya sabrás más que nadie qué es lo que le interesa a tu hijo, entonces, precisamente eso, sus intereses, los utilizarás como la puerta para su aprendizaje. 

El ambiente tiene que ser atractivo para el niño, que con tan solo verlo llame totalmente su atención. Esto será posible con las “provocaciones”, materiales o colores específicos que harán que tu hijo no pueda resistirse a empezar a jugar = aprender. 

¿No te queda muy claro cómo hacerlo?

Es más sencillo de lo que te imaginas. Por ejemplo: tu hijo no comprende el concepto del orden y ha tenido algunos problemas por esta misma cuestión (no recoge las cosas que utiliza, pierde sus cosas en la escuela por no guardarlas, etc). Y por otro lado, por medio de tus observaciones, pudiste descubrir que a tu hijo le apasionan los aviones y todo lo relacionado con viajar en un avión.

Una propuesta sería utilizar ese gran interés que tiene por los aviones junto con su falta de orden. ¿Cómo? Por medio del juego. Desarrollar un ambiente en el que tu hijo sea el piloto, brindarle toda una experiencia de que él es el piloto, sin embargo, para que todos los pasajeros puedan subirse al avión, necesitan tener su documentación en orden, de lo contrario el piloto no podrá conducir el avión.

Y así es como un juego, enfocado totalmente hacia los intereses del niño, puede ser una herramienta muy valiosa para el desarrollo de tu hijo. 

Referencias:

Bullard, J. (2014). Creating Environments for Learning. United States, New Jersey: Pearson Education, Inc.

Marianela

Estudiante de 7º semestre de Pedagogía por la Universidad Panamericana. Tiene gran interés en la psicopedagogía y en trabajar con niños y adolescentes con y sin dificultades en el aprendizaje. Estudié mi 6º semestre de la Licenciatura en Toronto, ON y el enfoque de mis estudios allá fue hacia los niños: Early Childhood Education.

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